
Me parece que la mayoría de las personas experimentan celos moderados con mucha más frecuencia que celos extremos ("cada vez que lo veo relojear con una mina atractiva", "cada vez que ella expresa admiración por otro hombre"). Esa experiencia dura mucho menos (más que días, segundos), y es mucho menos dolorosa y traumática, creo. De hecho, algunas personas incluso dicen que este tipo de celos le agregan cierto condimento a sus relaciones. Una compañera de trabajo que se describe a sí misma como felizmente casada me explica:
"Cuando lo veo relojeando una mujer que está buena -los ojos le brillan y tiene una expresión radiante- me recuerda lo bueno que está. Siento una punzada de celos, pero no es un sentimiento desagradable. Hasta podría decir que en cierta medida me gusta. Le agrega emoción a nuestra relación, es como una forma de coqueteo. Me da la certeza de que no debo dar por descontado su amor... Si me mantengo serena es porque me siento segura de su amor, y sé que cuando lleguemos a casa vamos a hablar de aquella otra minita, y nos vamos a reír de todo el episodio."
Los celos parecen ser como la pimienta. Pero usados en demasía pueden quemar, escuché por ahí. De hecho, en uno de mis investigaciones con amigas acerca del agotamiento del matrimonio descubrí que cuanto más intensos eran los celos que experimentaban las personas en su relación, más probable era que ésta se agotara. Con los celos moderados parece verificarse lo contrario.
La "persona celosa" y la "persona no celosa"
Vayamos ahora al tema de la definición que cada uno hace de sí mismo como celoso o no celoso.
"Cuando lo veo relojeando una mujer que está buena -los ojos le brillan y tiene una expresión radiante- me recuerda lo bueno que está. Siento una punzada de celos, pero no es un sentimiento desagradable. Hasta podría decir que en cierta medida me gusta. Le agrega emoción a nuestra relación, es como una forma de coqueteo. Me da la certeza de que no debo dar por descontado su amor... Si me mantengo serena es porque me siento segura de su amor, y sé que cuando lleguemos a casa vamos a hablar de aquella otra minita, y nos vamos a reír de todo el episodio."
Los celos parecen ser como la pimienta. Pero usados en demasía pueden quemar, escuché por ahí. De hecho, en uno de mis investigaciones con amigas acerca del agotamiento del matrimonio descubrí que cuanto más intensos eran los celos que experimentaban las personas en su relación, más probable era que ésta se agotara. Con los celos moderados parece verificarse lo contrario.
La "persona celosa" y la "persona no celosa"
Vayamos ahora al tema de la definición que cada uno hace de sí mismo como celoso o no celoso.
Las personas que se describen a sí mismas como celosas aseguran también que sufren los celos más intensamente y con más frecuencia que las que se describen como no celosas. En el primer grupo, los celos se desencadenan más fácilmente y duran más tiempo. Estas personas consideran que sus celos son un verdadero problema y reconocen haber experimentado celos en todas las etapas de sus vidas. Los otros los ayudan a confirmar su percepción de sí mismos como personas celosas. Las personas que las conocen bien y las que han tenido relaciones íntimas con ellas las consideran celosas. Que quilombo!.
Las personas que se describen a sí mismas como no celosas también experimentan celos cuando una amenaza se cierne sobre una relación importante. Más aún, los experimentan con los mismos síntomas físicos, emocionales y cognitivos que las personas que se definen a sí mismas como celosas, me acuerdo un amigo que engordó como 10 kilos por comer chicitos y papas fritas por que creía que la novia lo engañaba.
Las personas que se describen a sí mismas como no celosas también experimentan celos cuando una amenaza se cierne sobre una relación importante. Más aún, los experimentan con los mismos síntomas físicos, emocionales y cognitivos que las personas que se definen a sí mismas como celosas, me acuerdo un amigo que engordó como 10 kilos por comer chicitos y papas fritas por que creía que la novia lo engañaba.
Un amorío con alguien a quien conocen y envidian provoca los celos más intensos, y los celos que provoca un amorío con alguien a quien no conocen y a quien tienen en baja estima son los menos intensos.
No dicen: "Estoy sintiendo estos celos porque mi marido, con quien estoy casada desde hace treinta y cinco años, ha tenido un amorío". Dicen más bien: "Estoy sintiendo estos intensos celos porque soy una persona celosa".
No dicen: "Estoy sintiendo estos celos porque mi marido, con quien estoy casada desde hace treinta y cinco años, ha tenido un amorío". Dicen más bien: "Estoy sintiendo estos intensos celos porque soy una persona celosa".
Es posible, que algunas personas vean sus celos como un rasgo de personalidad porque ello explica conductas que de otro modo resultarían inaceptables ("Te reviso el Facebook, el celu, los mails por que te cuido").
Las personas celosas tienden a creer que los celos nos enseñan a no dar por descontado el amor, hacen que las relaciones duren más tiempo, inducen al compromiso, aportan emoción a las relaciones anodinas, hacen que el compañero de uno parezca más deseable y que uno ponga a su relación bajo análisis.
Pero aunque ser una "persona celosa" puede servir para disculpar ciertas conductas inaceptables ("Es por eso que no quiero que bailes con nadie más que yo"; "Es por eso que tuve una escenita"), a la larga provoca más problemas que los que resuelve. La razón: reduce enormemente nuestra libertad de acción y nuestra capacidad de hacer frente a los factores desencadenantes de los celos.
Pero aunque ser una "persona celosa" puede servir para disculpar ciertas conductas inaceptables ("Es por eso que no quiero que bailes con nadie más que yo"; "Es por eso que tuve una escenita"), a la larga provoca más problemas que los que resuelve. La razón: reduce enormemente nuestra libertad de acción y nuestra capacidad de hacer frente a los factores desencadenantes de los celos.
Igual, siempre mi frase es la misma: "_Salí con tus amigas, besate a los chicos que te gustan y comparame, no voy a ser un piquetero de tu felicidad ni de tus fantasías, quiero que estés contenta y plena...con o sín mí".

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